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miércoles, 15 de julio de 2026

Lenguaje absurdo.

Captura de pantalla.



Estoy echando una ojeada a los titulares de varios periódicos y me encuentro con éste en el diario El país.

Transicionar a un estado proactivo, dice la señora Miriam González.
¡Ella sabrá lo que significa esa palabrería tan rimbombante! ¡Me voy a quedar sin saberlo porque no me apetece leer ese tipo de lenguaje tan absurdo como pretencioso, hueco y estúpido!
Hace unos minutos he dejado de leer un artículo porque otra señora periodista (ni recuerdo su nombre, ni falta que me hace) utilizaba la palabra infancia como sinónimo de niños y, tras leer dos veces los niños y las niñas, se me ha acabado la paciencia.
Antes me gustaba leer los comentarios de los lectores pero desde que el citado periódico anuncia las cartas diciendo las lectoras y los lectores opinan he dejado de hacerlo.
¿Me estaré volviendo un viejo más regruñón que antes? Lo mismo sí, pero  ¡me da igual!

16 comentarios:

  1. Por que decir, que el rumiante
    propende al accidente orográfico,
    cuando terminas antes si dices
    que la cabra tira pal monte?, saludo.

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  2. Orlando:
    como ejercicio literario, humorístico o sarcástico, fetén.
    Para un artículo de prensa serio y objetivo, tengo mis dudas.
    Salu2.

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  3. Existen momentos así, cada vez más frecuentes, en que uno ya nomás no está para pendejadas.

    Saludos, me hiciste sonreír-.

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    1. Beatriz:
      ¡me encanta la palabra pendejada!
      Hay periodistas que sólo sueltan pendejadas.
      Salu2.

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  4. La estupidez no sabe de limites ni se reconoce, Dyhego. Son los tiempos que corren, espero que con patas cortas... por nuestro bien general. Un abrazo.

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  5. Gil:
    creo que el lenguaje periodístico tiene que ser claro y eficaz.
    Salu2.

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  6. Gâteux ? Point je le pence (J'ai utilisé un traducteur mon vocabulaire en espagnonl et bien trop Basic des balbutiement acquis avec des " Pieds noir" a Oran, il y a bien longtemps)....
    --¿Senil? Para nada, creo (usé un traductor; mi vocabulario español es demasiado básico, solo el balbuceo que aprendí de los "Pieds-Noirs" de Orán hace mucho tiempo)...

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    1. Nada no se dice rien
      en francés?.

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    2. Daniel:
      je crois que c'est un phénomène qui se déroule partout, ce langage vide et prétencieux de certains journalistes.
      Ne vous inquiétez pas, vous pouvez utiliser le français si ça vous plaît de répondre. Et vous n'êtes pas bien sûr obligé de participer! Merce de vos visites!!!
      Salu2.

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  7. Diego. Vaya por delante que no es un término -transicionar- que me guste y use. Pero me gusta indagar. Y he encontrado esto, por si te sirve, si sirve a todos. A mí por lo menos me sirve.

    https://blogscvc.cervantes.es/martes-neologico/transicionar/

    Supongo que como muchos términos provinientes del ejercicio de la comunicación acabará imponiéndose en ciertos ámbitos al menos.

    Sobre os/as ya sabes que no soy partidario del uso, pero a veces habrá que utilizarlo, según contexto.

    Un abrazo.

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    1. Fáckel:
      este lenguaje cogido directamente del inglés es lo que toca. He ido al enlace que me señalas y he ajustado mis conocimientos sobre esa palabra. Según el titular, pensaba que la cosa iba de "transición" (referido a este período histórico), de que se necesitaba una nueva Transición para digitalizar más aún el país y cosas así. Como no he tenido ganas de seguir leyendo, ni siquiera había empezado a leer el artículo. Con su pan se lo coma, la señora Mirian. Lo de "transicionar" como cambio de sexo no lo había escuchado hasta ahora, pero sí como sinónimo de "muerte", en el sentido de pasar de un estado físico a otro espacial, espiritual, y cosas así. Eufemismos, en todo caso. ¿Que se irán imponiendo? Pues unos sí y otros no, pero en cualquier caso me parecen feos. Hay neologismos bonitos y otros que no me lo parecen tanto, pero eso es como lo de los colores...
      Hay palabros que no me gustan y los evito: obligatoriedad, por ejemplo. ¿Qué añade obligatoriedad a obligatorio? En fin, manías mías.

      En cuanto al lenguaje "inclusivo", mi opinión es que es contrario a la lengua, artificial y bastante enojoso. Y, como no es un dogma de fe, ni es una verdad empírica ni una orden de obligado cumplimiento, como las de tráfico, pues no lo adopto. Por supuesto, cuando el hablante percibe ambigüedad o quiere remarcar el sexo, se hace con toda naturalidad, que para eso está; pero ese repiqueteo cansino de los trabajadores y las trabajadores me pone de los nervios.
      Manías mías, jajaja.
      Siempre agradecido por tus visitas y tus comentarios.
      Salu2.

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  8. Disculpa, puse provinientes y debe ser provenientes. El dedo o el vicio a veces yerra.

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    1. No tienes por qué disculparte, a esta alturas de la era digital, ya todos sabemos que el teclado hace de las suyas, que los correctores hacen lo que quieren y que la mente va más rápida que los dedos.
      Releyendo mi respuesta anterior, también me percato de algunos fallos, verbigracia "los trabajadorEs y las trabajadorAs"...
      :)
      Salu2.

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  9. Se abusa mucho e innecesariamente del lenguaje inclusivo. A veces, cometiendo atrocidades gramaticales como miembras, tenientas y portavozas. En esto, yo también soy un viejo gruñón.

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    1. Cayatano:
      ¡y qué cansino resulta escuchar continuamente los españoles y las españolas, los profesores y las profesoras, los escritores y las escritoras...!
      Algunos femeninos son realmente cacofónicos: "concejala" me suena fatal, así que, para contraatacar, suelo decir, de coña, las "edilas"...
      ;)
      Salu2.

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  10. Orlando:
    sí, como canta Edith Piaf, rien de rien, non, je ne regrette riennnnnnn!
    Salu2.

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