Captura de pantalla.
Estoy echando una ojeada a los titulares de varios periódicos y me encuentro con éste en el diario El país.
Transicionar a un estado proactivo, dice la señora Miriam González. ¡Ella sabrá lo que significa esa palabrería tan rimbombante! ¡Me voy a quedar sin saberlo porque no me apetece leer ese tipo de lenguaje tan absurdo como pretencioso, hueco y estúpido! Hace unos minutos he dejado de leer un artículo porque otra señora periodista (ni recuerdo su nombre, ni falta que me hace) utilizaba la palabra infancia como sinónimo de niños y, tras leer dos veces los niños y las niñas, se me ha acabado la paciencia. Antes me gustaba leer los comentarios de los lectores pero desde que el citado periódico anuncia las cartas diciendo las lectoras y los lectores opinan he dejado de hacerlo. ¿Me estaré volviendo un viejo más regruñón que antes? Lo mismo sí, pero ¡me da igual! |
Por que decir, que el rumiante
ResponderEliminarpropende al accidente orográfico,
cuando terminas antes si dices
que la cabra tira pal monte?, saludo.
Orlando:
ResponderEliminarcomo ejercicio literario, humorístico o sarcástico, fetén.
Para un artículo de prensa serio y objetivo, tengo mis dudas.
Salu2.
Existen momentos así, cada vez más frecuentes, en que uno ya nomás no está para pendejadas.
ResponderEliminarSaludos, me hiciste sonreír-.
La estupidez no sabe de limites ni se reconoce, Dyhego. Son los tiempos que corren, espero que con patas cortas... por nuestro bien general. Un abrazo.
ResponderEliminar