Ya he terminado la segunda temporada de "La casa de papel" y tengo que decir que me ha EN CAN TA DO. No quiero destripar (no me gusta lo de espóiler) nada de la intriga, no sea que haya alguien que no la haya visto, como yo. Me ha dado pena la muerte de tres personajes y me hubiese gustado que murieran dos, sobre todo uno al que le he tomado una manía tremenda. No sé por qué han tenido que mantener vivo al más gilipollas, boludo, pinche y cojudo de todos los personajes. ¡Qué pensambre tengo! Esta noche o mañana, empiezo con la tercera temporada. Voy a ir administrándome , que no quiero que se me acabe tan pronto.
¿El confinamiento al que estamos "¿sometidos?" es muestra de "civismo" o de "docilidad"? ¿Debemos escuchar a los "agoreros", a los "científicos", a los "periodistas", a los "expertos", a los "cuñados", a los "salvapatrias", a los "políticos", a la "cajera" de supermercado?
Cuando esto pase, que pasará, vendrá una ola de injusticias y desgracias, también de esperanza, que es lo que nunca se pierde, pero habrá que estar atentos a los políticos, querrán mantener cueste lo que cueste el mucho poder que están acumulando ahora mismo. Ese "mucho poder" es una tentación muy, pero que muy fuerte.
Habrá elecciones. ¡Habrá que pensar muy pero que muy bien a quién se le da la confianza!
¡Me da tanta rabia llegar con retraso a cosas que me gustan! ¡Y todo por culpa de mis muchísimos prejuicios! No soy yo muy de series y he oído hablar a muchísima gente de "La casa de papel", pero sin haber visto ningún capítulo (¿para qué?) ya iba yo diciéndome que era una birria. Pues hete aquí que hace un par de noches, confinamiento obliga, salió el tema y se me ocurrió ver el primer capítulo de la primera temporada. ¡Ojalá lo hubiese hecho en su día! Me he quedado enganchado y en cuatro días me he liquidado la primera temporada. Ahora voy a por la segunda. Me ha gustado por la originalidad del guión, por los diálogos, por los personajes, por los rumbos desconcertantes que va adquiriendo la trama y por muchos detalles que la hacen cercana y verosímil (la verosimilitud y la realidad son cosas distintas). Tengo mis preferidos y mis odiados. Me gustan Tokio, Nairobi, Dénver y el "Profesor". Odio al director (en la serie, claro) de la Casa de Papel, al niñato del colegio y a la hija del embajador británico. La inspectora, a veces me cae bien (cuando hace de persona) y a veces me cae mal (cuando hace de policía prepotente).