 |
| Fotografía de Diego Morales. |
Ella pasa las hojas de cada historia mía,
ella pasa las hojas de todas las historias.
Destruye cada página que lee,
se moja el dedo y pasa a la siguiente.
Y la novela merma entre tus manos
como un helado en la fruición de un niño.
Y van quedándole cincuenta hojas,
cuarenta,
veinte,
diez.
La última página
la absorbe con pasión,
casi con éxtasis,
como si hablase del final de un hombre.
¿Cómo serán los últimos renglones,
la frase terminal,
la última palabra de la mía?
Daniel Cotta Lobato
(El beso de buenas noches)
¡Feliz día del libro!