Fotografía de Diego Morales. Murcia - España. Navidad 2017/18
Laura Luelmo, la profesora asesinada, no verá más a sus padres y amigos, no podrá disfrutar de la Navidad, ni impartirá clases, ni volverá a correr, ni tendrá futuro. ¡Y todo por culpa de un malnacido! Que lo atrapen pronto y que sea castigado. Se me ocurren muchas cosas que decir, pero no quiero formar parte de ese grupo de gente que habla sin saber. Esperemos a que la policía dé con el asesino y ofrezca resultados. Una gran pena por Laura.
Fotografía de Diego Morales. Silos - Burgos - España
Las palabras son tan versátiles que sirven para un roto y para un descosido. La misma palabra puede servirnos para decir una cosa y su contraria, depende del contexto y de las intenciones del hablante. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Como todo. De perogrullo. Se ha puesto de moda utilizar los adjetivos "brutal, bestial, montruoso" y otros parecidos cuya carga significativa es esencialmente negativa para expresar algo positivo. El hablante necesita indicar que sus experiencias son magníficas y recurre al oxímoron, buscando nuevas formas de expresión. A veces es complicado entender cabalmente la intención del emisor si el receptor no comprende el contexto (teoría de la comunicación: emisor-receptor-mensaje-código-canal-lenguaje). Me pongo en la piel de un estudiante de español cuando escuche declaraciones como: ¡Es una película bestial! ¡No sabrá si está frente a un bodrio o una obra maestra!
San Nicolás, ecuánime y magnánimo, también obsequió a los caballeros literarios según sus gustos. Disfrutaron de lo lindo con sus presentes. Don Quijote se descargó todas las novelas de caballerías, todos los cómix de superhéroes y todos los mangas que había en el mercado cibernético. Ahora, toda su biblioteca, que ocupaba varias salas, cabe en un artilugio de 200 gramos de peso. Sancho Panza agotó los vales de comida en un solo día y volvió a su casa muerto de hambre. ¡Demonios de comistrajes modernos! ¡No he pasado más hambre en mi vida, ni cuando íbamos por Sierra Morena! Aureliano Buendía quedó complacido con sus cerditos, los mimaba y les ponía lazos en el rabito. Acabó siendo vegetariano. Don Juan dio buen uso de su regalo y nunca tuvo problemas con reclamaciones de paternidad. Valjean le tomó el gusto a los disfraces y se hizo cómico. Llegó a ganar un Óscar, un Donatello, un Goya y un César. Montalbano aprendió a cocinar las exquisiteces que antes le preparaban. Y comieron perdices y vivieron felices.
El pasado 6 de diciembre, San Nicolás entregó golosinas y regalos a los niños belgas. Con su infinita bondad y clarividencia, los dones que el Santo repartió a estas mujeres sin parangón fueron los citados. Con lo que no contaba San Nicolás fue con los resultados de sus buenas intenciones. Madame Bovary no se sentía lo suficientemente agasajada y pidó cambiarse al hotel George V. Anna Karénina, indignada, le regaló la equipación a una criada y dijo que estaba hasta el mismísmo moño (en realidad dijo otra cosa muy parecida) de la nieve moscovita y que marchaba al Caribe. Ana Ozores se aficionó a las lecturas pecaminosas y para que nadie fisgoneara en su vida, se compró por internet todas las sombras que encontró de Grey. Bernarda Alba intentó sojuzgar a médicas, enfermeras y cuidadoras, pero la atiborran de tranquilizantes para que dejase vivir a sus hijas y al resto de mujeres que la rodeaban. Fermina Daza se ha vuelto adicta a las redes sociales y se pasa todo el santísimo día mandando mensajitos subidos de tono a Florentino Ariza. Carmen (la viuda de Mario) dice que ni loca se vuelve a Valladolid, que en Benidorm hay mucha marcha y no se pasa tanto frío. Carmen se ha aprendido todo el repertorio de Callas y está todo el día cantando como un "oiseau rebelle que nul ne peut apprivoiser".