Vistas de página en total

lunes, 6 de septiembre de 2010

¡Manos a la obra!

Fotografía de Diego Morales
Así me gusta a mí: que todo el mundo tenga trabajo, que arrimemos el hombro pa levantar el país y que cada cual encuentre un oficio a su medida.
El mismísimo monarca se ha puesto manos a la obra vendiendo melones. A ver si cunde el ejemplo y el resto de la aristocracia se busca oficios así de sanos y ecológicos. ¡Incluso los políticos podían aprender de la realeza! ¿Se imaginan al Cetapé vendiendo zanahorias, al Rajoy plantando calabazas, a la Teresita en su puesto de fulares en el mercao, al Oriol Pujol en la barra de un bar preparando "pantumacas", a la María Antonia ésa de Mallorca informando a los turistas en perfecto bilingüismo (dochlan & inglis)? ¡Qué preciosidad! ¡To el mundo trabajando y sin crisis!

domingo, 5 de septiembre de 2010

Come + Calla > comicalla (=babero)

Fotografía de Diego Morales
Los vericuetos de los pensamientos son insospechados y sorprendentes.
Andaba yo pensando en publicar una entrada para el domingo y he elegido esta foto. Una vez escrita la etiqueta me he puesto a pensar en el título e, inevitablemente, ha surgido la noción de "comida". Como siempre me unto de aceite cuando voy bien vestido (curioso: si voy "andrajeado", contrario de "trajeado", no me mancho), ha aparecido la noción de "callar" y de ahí a la palabra "comicalla", todo ha sido coser y cantar.
Las palabras familiares son las más bonitas del diccionario. Me resulta más tierno, preciso y descriptivo "comicalla" que babero.
¡Ponle al zagal el comicalla, que luego se le unta y se le moja la pechera y tengo que cambiarlo enteretiquio!
Les invito a ustedes a este asado (que me salió de rechupete, todo hay que decirlo).

sábado, 4 de septiembre de 2010

¡A por ellos, oé....!

Fotografía de Diego Morales.
Diario "La Verdad", 29/8/10
  • Muchísimas amas de casa dejan a sus hijos en el cole y se quedan desayunando en la cafetería adyacente hasta ni se sabe cuándo (lo he visto con mis propios ojos).
  • Muchísimos operarios salen del trabajo y se van a tomarse una birra con los amiguetes (lo he visto etcétera).
  • Muchísmos estudiantes salen de la facultad y se van a tomarse unas cañas (lo he visto etcétera).
  • Muchísimos jubilados pasan horas y horas mirando obras, accidentes y demás (lo he visto etcétera).
  • Muchísimas jubiladas pasan horas y horas en la pelu, en el médico o con las amigas de cháchara (lo he visto etcétera).

¡PERO SÓLO LOS FUNCIONARIOS TIENEN TIEMPO PARA ESCRIBIR!

jueves, 2 de septiembre de 2010

+ morro que espalda


Fotografías de Diego Morales.
Diario "La Verdad".

Con estos razonamientos se despachaba el mindundi al que habían entrevistado en este diario regional.
Mi pregunta es: ¿Quién suscribe tales lucubraciones metafisicosociales?
a) ¿Un político?
b) ¿Un alumno?
c) ¿Un profesor?
d) ¿Un hijo de 40 años aún no emancipado?
e) ¿Un gurú, un director espiritual, un "coachin" de esos?
f) ¿Un miembro de la aristocracia?
g) ¿Un bitacorero como yo?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Todo es mentira

Fotografía de una noticia publicada en el diario "La Verdad" de Murcia, del 29 de agosto de 2010.
-¿Tiene usted algo contra Murcia?
- ...
- ¿Sabe usted que Orihuela es Oriola en valenciano y Oleza en Gabriel Miró, pero que todos los oriolanos dicen Orihuela e incluso Origüela o incluso Origüelemal cuando el Segura baja sucio?
- ...
¿Sabe usted que Oriol es el nombre de un pájaro, oropéndola?
- ...
-¿Es usted un pájaro?
- ...
- ¿Está usted en política por ser hijo del Excèl y de la Excèlsa, según Els joglars?
- ...
- Aparte de ser usted hijo de Jorge Pujol, ¿qué más sabe usted hacer?
- ...

martes, 31 de agosto de 2010

Cafeulises irlandés

Fotografía de Diego Morales
Bueno sí lo conseguí ya formo parte qué calor hace puñetas del número siempre restringido nunca acertado enexcesoestadisticado de los lectores que han leído el Ulises de James Joyce irlandés de la verde Erín con sus 908 caras una página dos caras de novela añádanse CLXXXIV caras de introducción redactadatraducidaeditada por Francisco García Tortosa para Cátedra Letras Universales en 7ª edición 2009 que me la he leído toda sin enterarme de nada nada pero por cuyos efectos estoy sí pero no obnubilado que no sabría decir de qué va y tampoco podría aconsejar desaconsejar su lectura por tanto que se me antojara un desfile de ropas estrafalarias esta tela me place este diseño me complace este complemento me displace me requeteplace esta combinación me desplaza mis opiniones es cierto todo lo que se ha dicho es mentira todo lo que se ha dejado de decir.

viernes, 27 de agosto de 2010

Quien no se consuela es porque no quiere

Fotografía de Diego Morales
Mojácar (Almería - España)

En cierta ocasión y durante una comida (a la que fui invitado, todo sea dicho) una "comensala" anunció que se iba de vacaciones a Sicilia, una segunda "comensala" informó que ella se iba de crucero desde Barcelona a Marsella y de allí a Córcega; un tercer comensal comentó que pasaría una quincena en Madagascar. Cuando me preguntaron dije que yo me iba al campo donde teníamos una balsa de riego (pero me callé que me bañaba con las ranas).
Si la pitanza se hubiese desarrollado este año habría dicho yo, "to" puesto y "mu" ufano, que íbamos a pasar unos cuantos días en un cámping de Mojácar, Almería, Andalucía, España...
[A la Miguela Obama le han mirado hasta el último michelín (no se rían con el chiste, por favor) mientras que nosotros teníamos toa la playa pa nosotros, desde la torre de Macenas hasta la del Pirulico].

jueves, 26 de agosto de 2010

Tachán tachán

Fotografía de Diego Morales

Bueno, pues los albañiles se han portado. Y se han portado doblemente, como tiene que ser. Por un lado han acabado en el plazo previsto (llegaron a las ocho y diez y se fueron a las tres y media), con su pausa para el almuerzo, para traer más cemento, para llevarse los escombros... Y por otro lado han dejado el triple de suciedad de la que ya había...
Bueno. Cerraré los ojos y la casa y ya volveré el sábado a limpiar. ¡Lo mismo entran los cacos y me lo limpian todo! (¡Qué chiste más malo, lo sé! No se rían, por favor).
¡Y me da igual que el contraste entre unas losetas y otras sea escandaloso...! Jajajaja.

Mi caaaaszzzzzsaaaaaaaaaa

Fotografía de Diego Morales


El año pasado por estas fechas noté que la casa estaba viva. Se me pusieron los vellos del cogote tiesos como púas de erizo cuando, de noche, atravesaba el pasillo y notaba que una losa se estremecía a mi paso. Con los días, noté que la superficie de baldosas se ondulaba y cambiaba de posición como las arenas del desierto. Ya no cabía duda ninguna. Mi casa estaba encantada pero yo no estaba encantado de tener visitas alienígenas o paranormales o espirituales, vaya que no. Pasaron las semanas y el pasillo se parecía más a un bancal que a una mansión hecha y derecha porque las losetas se levantaron como si fueran caballones de patatas. Si por poco nos matamos al atravesar el pasillo de noche para ir de una habitación a otra. Los amigos de mis hijos decían que qué guapada de casa, con una pequeña montaña dentro y todo. Quitamos las losetas que parecían pequeñas pirámides y pa disimular y no rompernos los cuernos colocamos una alfombra mu grande mu grande que tapaba todo el desaguisado. A esas alturas de la película, ya me di cuenta que ni polstergueis ni fantasmas. Los que sí parecíamos zombis éramos nosotros al pisar la alfombra y notar el crujido del cemento descascarillado y las losetas medio rotas. ¡Qué horror y espanto!
Pues nada, un año después, hoy tenemos a los albañiles en la casa. ¡Qué alegría!
Visité cientos de tiendas de terrazos por ver si encontraba el mismo dibujo de gres pero nada de nada, así que de perdidos al río: unas plaquetas totalmente distintas pa que se vea mejor el contraste, jajajajaja.
Gracias a que estoy encerrado mientras los señores albañiles trabajan, me ha dado tiempo a ponerme al día con el blog.
Como se levanten más losetas, lo que hago es un jardín interior, con arriates pa plantar tomates y lechugas...

martes, 10 de agosto de 2010

¡Y entró...!

Fotografía de Diego Morales
La moza con las piernas en el salpicadero, los niños con bártulos en las rodillas, el maletero abarrotado y el coche a punto de empinarse como los caballos, de tanto peso como llevaba en los cuartos traseros... pero ¡mis piedras! ¡Aunque hubiese tenido que dejar a un crío allí mismo en la playa, sitio para mis pedruscos no falta, vaya que no!