Hace unos días los grupos políticos de la oposición pidieron la cabeza (metafóricamente hablando, claro) del ya expresidente (Pedro Antonio Sánchez) de la Región de Murcia (España) por unos asuntos político-económicos.
Esta mañana la susodicha cabeza (metafórica) ha sido encontrada por este caballero güertano cuando iba al ayuntamiento a pagar el impuesto sobre vehículos (un carromato de cuatro caballos). La ha recogido cuidadosamente y la ha colocado en un cesto. Seguidamente la ha llevado al Palacio de San Esteban, sede del gobierno de Murcia, pero allí nadie quiere hacerse cargo de ella.
El güertanico, sin perder en ningún momento la sonrisa, ha vuelto al ayuntamiento de la ciudad y, al pasar por delante de la oficina de turismo, se le ha ocurrido que, a lo mejor, a algún turista le puede interesar quedarse con la testa sonriente (metafóricamente) del llamado PAS (Pedro Antonio Sánchez).
Y ahí sigue el güertanico, con su sonrisa impertérrita, esperando a ver quién se hace cargo de la dichosa cabeza.
Desde Murcia, les informa el intrépido reportero Dyhego Dydakos.
- Que sepas, Dyhego, que no me hacen ni chispa de gracia tus experimentos biológicos. ¡A ver qué hace una piedra hecha y derecha como yo con pétalos y toda la parafernalia florera! ¡Esto no te lo perdono yo, majo!
¡Por fin me han entregado el último libro publicado en español de Haruki Murakami! En cuanto me encuentre psíquicamente despejado me lo leo. Mi Murakami necesita toda mi atención lectora. ¡Faltaría más!
Para Reyes me regalaron este libro: "Trilogía de los sonámbulos" del austríaco Hermann Broch. Debolsillo, 1ª edición oct/2016. ISBN. 978 84 9062 769 2 Traductora: Mª Ángeles Grau. Voy por el primero: "Passenow o el romanticismo". "Quizás se debe a que entonces resulta completamente incierta la edad de este hombre, porque no se mueve de un modo senil, ni como un joven, ni como un hombre en la plenitud de la vida. Y dado que la incertidumbre engendra desagrado, no es imposible que alguno de los transeúntes considere indecorosa esta forma de moverse, y tampoco extraño que la califique después de arrogante y vulgar, de levemente bravucona y pretenciosamente correcta". Página 10. (Sobre la forma de andar del señor Passenow, un hombre de setenta años, bajo y proporcionado). Tiene Broch una forma de narrar muy "alemana", es decir, meticuloso y detallista. Con mucha reflexión y deducción. A veces parece que dice una cosa y la contraria, pero que no resulta imposible. Me llama mucho la atención la frase "la incertidumbre engendra desagrado". ¿Lo puedo extrapolar a mi vida? ¿Me causa desasosiego no saber cómo son mis compañeros de trabajo? ¿Qué gente me rodea en el autobús? ¿Las personas con las que me cruzo en la calle? ¿La gente con la que coincido en una manifestación? ¿Ese "desagrado" es que no me resultan simpáticos? ¿O soy yo el desagradable y paso por maleducado y engreído? El libraco tiene 840 páginas y voy por la veinte o algo así...
Theresa May, la primera ministra de Reino Unido, es astuta pero no inteligente. Para intentar sacar ventaja para su país con el asunto del brexit, se va a dedicar a eso tan viejo de "divide y vencerás". Va a intentar sembrar discordia en todos los países de la Unión Europea: a los españoles va a atacarnos con el tema de Gibraltar y Cataluña. De aquí a nada se meterá con los franceses (el eurotúnel, las islas del canal de la Mancha o Marine Le Pen). Apoyará a los eurófobos de Holanda. Soliviantará a los trabajadores polacos, italianos, portugueses, etc. Intentará fastidiar a los irlandeses. Entre té y té, ya se le irá ocurriendo algo. Pero no debemos caer en su estúpido y viejuno juego de provocar. Quiere jugar a ser "emperadora" de un imperio que ha caído. Como tantos otros (el nuestro inclusive). Por cierto, cada vez le veo más parecidos con un mono de Gibraltar. Hasta el color de su pelo es igual. Theresa, hija, a ver si voy a tener que limpiar los cañones del siglo XVII.