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| Fotografía de Diego Morales |
Decálogo
del buen usuario de los aseos:
1) Enroscaré los tapones de todas
las botellas, tubos, botes y frascos.
2) No empezaré un nuevo rollo de
papel higiénico hasta que no se haya acabado el que se está usando.
3) No enrollaré la manguera de la
ducha como si fuera la lazada de los zapatos.
4) No se me olvidarán ni
calcetines, ni braguitas ni gayumbos por el suelo.
5) Secaré con el mocho toda gota salpicada en el suelo.
6) No utilizaré este espacio ni
como biblioteca, ni como oficina ni como discoteca.
7) No solucionaré cabreos ni lloros
encerrándome.
8) Abandonaré el lugar a la primera
llamada del siguiente usuario.
9) Me cepillaré los dientes sin
salpicar el espejo.
10) No mantendré conversaciones a
través de la puerta.