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| Obra de Jaume Plensa. Fotografía de Diego Morales. |
No creo que Jaume Plensa se enfade si utilizo esta maravillosa estatua suya para decirles a todas nuestras políticas que se callen, que cierren la boca, que dejen de mentir.
También podría dedicarles esos versos enigmáticos de Pablo Neruda: "me gusta cuando callas porque estás como ausente".
O incluso rememorar aquella directa que le lanzó el rey Juan Carlos Iº al presidente de Venezuela, Hugo Chávez: "¿por qué no te callas?".
Aunque, dado el nivel neuronal de nuestra fauna política, lo mejor será decirles, así, a la manera argentina: "¡Callate ya, reboluda!".
¡Amén!

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPero no solo a los que hablan desde el foro público institucional del rango que sea. Hay que decírselo a los medios de (in) comunicación falaces, a los clérigos que prometen el humo, a los publicistas que venden mundos ideales inexistentes, a los escritores de pacotilla que venden libros cuyo contenido no vale nada, a los banqueros que te ofrecen productos tóxicos, casi todos los productos tienen su trampa, etcétera y hasta el infinito. Los versos de Neruda siempre me gustaron mucho, sobre todo en mi época juvenil y más enamoradiza. Insisto: la fauna política, con ser importante e influir relativamente en la ciudadanía, no puede ser la única a la que señalar con el dedo en los labios. Anda que no hay gente que apoyada en la barra de los bares lanzan salvaciones para España y denigran a aquello o aquellos que no les gusta...Te voy a decir algo. El otro día escuché por la calle empezar a un personaje a lanzar imprecaciones contra un grupo pequeño de empleados de una cadena de supermercados. Pero no se lo decía a ellos,no se hubiera atrevido el muy valeroso caballero, selo decía a otra señor a la que no parecía interesarle mayormente que se lo dijera. No pude aguantarme y le dije. Sea producente. Me replicó. Insistí: Sea prudente. Y él se quedó tratando de que alguien le escuchara y yo me alejé. Qué fácilmente hablan algunos de los problemas de los demás. ¿O será aquello de señalar la mota en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio?
ResponderEliminarGracias.
Lapsus digital, en ambos casos he querido decir la frase: sea prudente.
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