Vistas de página en total

viernes, 25 de abril de 2025

Horrores musicales.

Fotografía de Diego Morales.
Pintor: J.P. Haverty
Cuadro: El gaitero ciego / The blind piper

- ¡Dos horas, dos horas llevo escuchando la dichosa gaita! ¡Luego te quejas, abuelo, si escucho yo reguetón!

 

12 comentarios:

  1. Pues seguro que es mucho más pesada la música de gaita en estos tiempos. Feliz fin de semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Neuriwoman:
      con 5' de gaita tengo suficiente pero 1'' de reguetón ya me pone de mal humor...
      Salu2.

      Eliminar
  2. Ay, amigo mío. La gaita es un instrumento impredecible, nunca sabes si sopla o si el gaitero deja de soplar.
    Salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Francesc:
      este tipo de instrumentos o de música folclórica me gusta un rato nada más. Me parece que, aunque el gaitero deje de soplar, al instrumento le queda resuello un buen rato.
      :)
      Salu2.

      Eliminar
  3. que magnifica idea reggaetón con aportación de gaita, vez de aquella bocina de camión que tocan una gaita
    jajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carlos:
      una fusión de reguetón y gaita tiene que ser algo así como un infierno musical...
      ¿Te atreves?
      Salu2

      Eliminar
  4. Depende del momento creo y la disposición. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Me gusta la gaita. Gallega, escocesa, etc.
    No digo que para dos horas, ni mucho menos. ¡Pero me gusta! Tiene un salido entrañable.
    Ya lo del reguetón, ni sé qué es.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Ernesto:
    tampoco me desagrada la música de gaita, pero eso sí, con 5 minutos tengo bastante. Me resulta muy repetitiva y chillona.
    Ya te digo, para un rato, el tiempo de tomarse una sidra, un chacolí, un whiski o una cerveza, jajaja.
    Salu2

    ResponderEliminar
  7. Hay gaitas y reguetón... prefiero el saXoooh!
    Bises musicales, murcianico.

    ResponderEliminar
  8. Zarzamora:
    entre el reguetón y la gaita, me quedo con la gaita. Ya buscaría la forma de pincharle la barriga a la gaita para que se calle un poco, jajajaja.
    Salu2 saxophonistes.

    ResponderEliminar

Tu comentario es una estrella fugaz: refulgente en la noche, permanente en mi recuerdo.