viernes, 14 de junio de 2013

De austeridad

Fotografía de Diego Morales
¿Dónde se sitúa la indefinible pero rotunda frontera que delimita la austeridad del despilfarro? ¿La sobriedad de la tacañería?
Se desechan por igual ropas e ideas no por desgastadas o viejas sino por el afán de renovarse y no ser tildado de anticuado, monótono o, lo que es peor, visto. No hay peor ofensa que "estar visto o muy visto o ya visto".
Rajoy me va a distinguir con la medalla de oro (de la que cagó el moro) y la distinción de plata (de la que cagó la gata) por mi contribución a la contención del gasto nacional. ¡Cinco años hacía que no me compraba sandalias! Éstas me tienen que durar seis años, lo menos.
Hay gente que se fija en los detalles de indumentaria y pueden llegar a conclusiones erradas (=herradas). Si sólo me pongo las sandalias para ir al trabajo y si me ducho todos los días, el calzado no sufre ningún deterioro. ¿Por qué habría de tirarlas cada temporada? ¿Para que no me critiquen por calzar siempre lo mismo? ¿Para que no piensen que soy un rata avariento?
Por otro lado, el gremio de zapateros me va a nombrar persona non grata por no contribuir con más eficacia a la expansión del comercio.
Solución: que fabriquen zapatos con la técnica de la obsolescencia programada. ¡A los seis meses, hala, que se despegue la suela o que se agriete el cuero!

12 comentarios:

LA ZARZAMORA dijo...

Tú no vayas dándoles ideas,eh??
Que llevarás collejas...

Bizz, murcianico.

bicefalepena dijo...

Lo siento por los zapateros, esas tienen pinta de durar al menos seis años con el peor de los pronósticos.
Saludos en cueros

Dyhego dijo...

Zarzamora:
Lo malo es que con esos zapatos no puedo bailar un tango comme il faut!!!
Salu2 zapateriles.

Dyhego dijo...

Bicefa:
¡Pues no te creas, que tienen una puntera tan mal diseñada que cuando levanto el pie roza con suele y se está desgastando! ¡Lo que te decía, la dichosa obsolescencia...!
Salu2 calza2 y encuera2,jajaja.

Hostal mi loli dijo...

Espero que tal y como va la crisis, estas te duren el doble de años jajjajaja. Salu2.

Dyhego dijo...

¡Como el pie no me ha de crecer más...!
Salu2.

Clochard. dijo...

Dyhego:
La obsolescencia programada se encuentra ya en todos lados, pronto llegará al alma; las ideas desde luego han demostrado tenerla. Pero tú llevas muy bien eso que decía Pío Baroja de que es una pena tener que gastarse más de dos pares de alpargatas en un mismo pueblo. La foto del burro de ayer hubiera venido muy bien hoy para representar en lo que nos convertimos cuando se nos mente en la cabeza la tendencia a la renovacón por la renovación, sin gusto ni originalidad y hasta sin fundamento.

Salud.

Dyhego dijo...

Clochard:
¡Jajaja, sólo faltaba que el alma viniera también con fecha programada de caducidad!
Desechar algo que todavía sirve me parece absurdo y comprar algo porque es lo último me parece patético, pero, en fin, para gustos, los colores. A mí no me duele el bolsillo cuando me compro un libro, pero sí me duele gastármelo en una camisa.
Salu2 sin obsolescencias.

Carlos de la Parra dijo...

Comprar zapatos no es un acto de necesidad calzatoria sino para llenar un vacío. Ésto te lo dirá cualquier mujer, es una traumática bastante común.
Y de no darles ideas al gremio tienen razón.
Nada mal con permitir una actitud abundante, lo que debemos evitar es una abusiva.
Le falta mucho a éste mundo para salir de la mentalidad consumista de la esposa de Tarzán.
Quizás lleguemos a la era de la luz cuando concluya el presente desmadre.

amoristad dijo...

Vamos a ver,está claro que:¡no al consumismo!pero el dinero tiene que cambiar de mano para que esta economía se sostenga y que los zapateros coman también,Digo yo...Que esas sandalias te lleven por muchos años y que compartan muchas vivencias...Un abrazo a estrenar!!

Dyhego dijo...

Carlos:
Gastar con conocimiento, que dicen los mayores.
Salu2 de claqué.

Dyhego dijo...

Amoristad:
Compremos lo que necesitemos ¿para qué más?
Salu2 económicos.