domingo, 24 de enero de 2021

Campanas.

Fotografía de Diego Morales.

 Me gusta el sonido de las campanas, aunque ya no esté de moda. Por doquier se las acusa de vociferantes pero yo prefiero su bello cantar al horrísono ruido de motos, camiones de la basura, soplahojas y demás artilugios callejeros.

sábado, 23 de enero de 2021

Fin de la pandemia.

Fotografía de Diego Morales.

Para que no se nos olvide antes de salir de mi casa.

Ya queda un día menos para el fin de la pandemia.
 

martes, 19 de enero de 2021

Jeroglífico LII

Montajes de Diego Morales con fotos de internet.

 

Jeroglífico LII:


País 


lunes, 18 de enero de 2021

Bocas calladas.

Fotografía de Diego Morales. Detalle.

 

- Por la boca muere el pez

- Calladito estás más guapo.

- Ver, oír y callar.

- En boca cerrada no entran moscas.


¡Tantas y tantas maneras de recordarnos que, muchas veces, es mejor callarse!


miércoles, 13 de enero de 2021

Recuer2.

Fotografías y montaje de Diego Morales.

 

- ¿Te acuerdas?

- ¡Me acuerdo, me acuerdo!


martes, 12 de enero de 2021

Piano a cuatro pies.

Fotografía de Diego Morales.


Si tú subes pisando las blancas y yo bajo pisando las negras ¿qué musica sonará?

lunes, 11 de enero de 2021

"Latín lovers". Emilio del Río.

Fotografía de Diego Morales.

 

¡Ya me he leído el primer libro de 2021!
"Latín Lovers", de Emilio del Río. Una recopilación de las intervenciones radiofónicas de este profesor en el programa "No es un día cualquiera" de Radio Nacional de España, dirigido por la periodista Pepa Fernández.
El profesor del Río nos cuenta las etimologías  y el origen grecolatinos de muchas palabras y expresiones que utilizamos todos los días.

¿Por qué los políticos se empeñan en desterrar el latín y el griego de la enseñanza?
Yo estudié latín pero no griego, porque me daba miedo enfrentarme a otro alfabeto. ¡La de veces que me he arrepentido!

domingo, 10 de enero de 2021

Hoja en blanco.

Fotografía de Diego Morales.

 

El escritor se sentaba en su silla en blanco, cerraba la ventana para que el aire no se llevase las ideas, se ponía de cara a la pared para no distraerse, se rodeaba de objetos queridos, pero no había manera, la hoja seguía estando en blanco, su mente seguía estando en blanco. ¡¿Cómo no iba a temerle a la hoja en blanco?!

sábado, 9 de enero de 2021

La sirenita y la sirenota.

Fotografía de Diego Morales. Cerámica de CAC.

 

La "sirenota" era prima lejana de la "sirenita", tanto en parentesco como en relaciones. Coincidían una vez al año en la fiesta de cumpleaños del abuelo Poseidón, se saludaban cortésmente y se ignoraban educadamente, aunque las dos procuraban estar al tanto de la vida de cada una.
La "sirenota" estaba convencida de que la "sirenita" era  mimada, caprichosa y sólo tenía algas en el cerebro.
La "sirenita" estaba convencida de que la "sirenota" era anticuada, rancia y que tenía un erizo de mar por cerebro.
La "sirenota" subía de vez en cuando a la superficie y observaba horrorizada el comportamiento de los humanos. Mi prima la "sirenita" no puede ser más tonta  por querer ser una de ellos, de esos humanos, tan necios y estúpidos, que ensucian el agua en la que se bañan, arrojan trastos al fondo del mar, lanzan esas cuerdas entrelazadas que arrastran a todos los habitantes del mar, se deslizan sobre unas máquinas ruidosas que levantan olas artificiales y perturban la paz de las profundidades, juegan a ser peces y quieren arrebatarnos nuestros tesoros, siempre tramando espantos para destruir nuestro mundo marino. Se ve que no tienen bastante con arrasar su tierra.


viernes, 8 de enero de 2021

Violencia correctiva.

Fotografía de Diego Morales. En la tela no aparece el nombre del autor.

 

Hay teorías y comportamientos que me irritan.
 Tras el enfado viene la calma y me digo, vaya, pues que cada cual haga lo que pueda y quiera, faltaría más. Aún así, la pesambre no se me va así como así. Intento ser racional (en la medida en que mi poco raciocinio me lo permite), pero me asalta mi vena subjetiva y empiezo a soltar improperios contra lo que considero estupidez, pura y dura.
Aquí pongo el enlace, pero he de advertir que el artículo está escrito en francés.
Se trata de lo que en Francia llaman "VEO" (Violence Éducative Ordinaire) y aquí, en España, no sé qué nombre le habrán puesto los pedagogos/psicólogos afines a esta teoría.
Dentro de la denominación "violencia educativa ordinaria" entran los castigos y correctivos que se les aplican a los niños (desde un pescozón hasta la privación del postre).
Como suele ocurrir en estos casos, siempre hay adeptos que se convierten en más papistas que el papa y todo es susceptible de ser considerado (VEO): obligar a los niños a comer, a acostarse a determinada hora o incluso a acostarlos en una cuna de barrotes...
No sé ustedes, pero yo lo considero una estupidez como la copa de un pino, porque la base de la teoría está en una idea tan  disparatada como necia: se sitúa al niño en el mismo plano que al padre. ¡Como si tuviesen los mismo derechos, deberes, obligaciones y raciocinio unos que otros!
¿Se puede ser más idiota?
No se trata de ser partidario del bofetón, ni de la ducha de agua fría ni de hacerle comer al niño su propio vómito. Está de más decirlo, pero no me gustaría que nadie me malinterpretase, por favor.
Los padres nunca estamos preparados para tener un hijo, los hijos no vienen con un manual de instrucciones, la paciencia tiene límites y todos intentamos criar a nuestros hijos de la mejor forma posible.
Los hijos de los que hablan los insensatos pedagogos que expelen estas teorías no son criaturas humanas, son entelequias, simulaciones, embelecos, ficciones y mentiras. Las teorías y consejos  sirven para embaucar a los padres primerizos, que se ven desbordados y perdidos en el difícil  mundo de la crianza.
¿Alguien conoce o sabe de algún niño al que su padre le haya dicho razonadamente "oye, no se meten los dedos en los agujeros de los enchufes porque puedes recibir una descarga eléctrica a consecuencia de la cual puedes quedar malherido o incluso muerto" y el niño haya respondido con la madurez propia de los niños: "gracias, papá. Tienes razón. No voy a meter nunca los dedos en los enchufes"?
Pues eso, tontos del culo es decirles poco.

jueves, 7 de enero de 2021

La mar.

Fotografía de Diego Morales.

 

La mar

La mar abraza con desesperación de amante relegada,
araña con olas de espuma áspera,
enturbia mi paz con arenas emponzoñadas,
finge serenidad azul y salada,
teje con algas muertas sueños inquietos,
engendra monstruos de coral
y sirenas agoreras,
estrella contra los acantilados
esperanzas, sueños y embelecos.

Cesáreo Cazalla




miércoles, 6 de enero de 2021

Presidentas magas.

Fotografía de Diego Morales.

 

Excelentísimas señoras presidentas magas, doña Baltasara, doña Gaspara y doña Melchora:

como he sido una gata muy buena durante los 365 días pasados, me atrevo a sugerirles que me regalen todo lo que a continuación les pido:
  • una muñeca empoderada con su armario de vestidos de jueza, diputada, edila, consejera delegada y presidenta.
  • un  monopoly de perspectividad de género.
  • un diccionario de semanticidad, morfologicidad, sintaxicidad y lexicalidad de desdoblacidad de género.
  • la colección completa de clásicos infantiles, juveniles, maduriles y senectiles modificados según los empoderamientos femeninos.
Reciban un cordial saludo y no olviden tomarse los chupitos de bloody Mary que les he preparado. También dejo hierbas para las camellas.

martes, 5 de enero de 2021

Mismamente mi otro yo.

Fotografía de Diego Morales.

 

Me senté a pensar, a reflexionar, a buscarme el niño interior, el que fui, el que dejé de ser, el que seré, el que no seré, y me aburrí tanto que me fui a darme un paseo. Ahí te dejé, hablando con tu otro yo, pero tu otro yo tenía más paciencia que yo y se quedó a oírte contar las mismas ideas, las mismas anécdotas, los mismos recuerdos  y los mismos chistes.


lunes, 4 de enero de 2021

Lecturas


 

Esta entrada trataba de los 38 libros que leí durante 2020.
Cuando ya los tenía todos escritos, con sus títulos, sus autores, sus fechas de lectura, zas, sin querer he pasado un dedo por no sé qué tecla y se ha borrado todo.
Lo mismo el destino, en su ignota sabiduría, ha decidido que no debía hacerse pública esa lista.
Lo hecho, hecho está.

Sólo me arrepiento de no haber leído más. En vez de perder tanto tiempo en rellenar informes educativo-burocráticos que nadie leerá, podía haber estado leyendo.


domingo, 3 de enero de 2021

Lágrimas de cebolla.

Fotografía y montaje de Diego Morales.

 

Llevo siempre una cebolla en el bolsillo porque nunca se sabe cuándo se precisa llorar. A veces las lágrimas acuden, otras se resisten y precisan de un empujoncito para que broten y cumplan su propósito de doblegar voluntades.
Lo peor de todo es cuando tienes delante a un experto que sabe distinguir entre llantos de verdad y llantos fingidos. 
Las lágrimas de mentira son transparentes, se deslizan suavemente por el ojo y llegan hasta la mitad del pómulo.
Pero es difícil discernir entre las lágrimas de cebolla y las de verdad. Ambas te dejan los ojos rojos, te gotea la nariz e incluso dan dolor de cabeza.