Esta pieza ha supuesto para mí toda una revelación conceptual. La amplia gama coloracional me sumerge en un territorio primitival donde el sujeto humanal y dudacional se asemeja a la divinidad. Me encuentro en el punto astronomical del principio de los tiempos. La metáfora vival. ¿Qué hay tras la tela sutil y engañosal de la existencia? ¿La nada o el todo? ¿La ilusión o la certidumbre? ¿El bien o el mal? ¿La vida o la revida? ¿La muerte o la remuerte? La metáfora cortinal me impele a la experiencia soñal y despertal.
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| Belén Rodríguez La linea de Karman |


Quédate en lo onírico y no te dé en pensar o en buscar explicaciones. Pero recuerda que lo onírico nos acompaña despiertos también. O te dice o no te dice. Te has levantado salvaje. Apacigua el insinto mordaz.
ResponderEliminarFáckel:
Eliminarsí, he querido ser cáustico porque este tipo de "obras" (me resisto a considerarlas arte) me parecen una soberana tontería e incluso un insulto.
Evidentemente, nadie me obliga a ver la exposición. Siempre me queda la duda de si yo seré el "raro" y "paleto" que desprecia lo que no entiende...
Una cortina gigante pintada para representar la atmósfera hasta esa frontera llamada de Karman. ¿Y...?
Salu2.
No sé, no sé... La encimera de mi cocina está más limpia.
ResponderEliminarSaludos.
Cayetano:
Eliminar¡lo cierto es que tengo que lavar las cortinas, pero me da pereza! ¡Menos mal que no son tan grandes como las de esta señora Belén!
Salu2.
El ¡nada! ya lo tienes, quédate con el todo.
ResponderEliminarSaluditos.
Conchi:
ResponderEliminarsí, mejor todo que nada.
Salu2.
¿Estoy soñando aún?
ResponderEliminarTracy :
ResponderEliminarte sirvo un té para que te quite el sopor.
:)
Salu2.
Cuando, en una acción descomunal, lo conceptual se superpone a lo formal, el arte recibe un golpe mortal, así lo endial filosofal Hegel o Hegal.
ResponderEliminarSalud.
Francesc,:
Eliminar¡madre mía, si no entiendo esta obra de arte voy a entender la filosofía hegelial!
:)
Gracias.
Salu2.
quería decir "así lo entendial filosofal Hegel o Hegal"
ResponderEliminarSalud.
Francesc:
ResponderEliminarel maldito corrector no para de hacer de las suyas, enredándolo todo, como el tiparraco ése del pelo panocha.
Salu2.
¿Qué era lo que había del otro lado?
ResponderEliminarSaludos,
J.
José:
ResponderEliminar¡no te lo vas a creer! ¡No había... nada!
¡Qué desilusión!
Salu2.
Una cortina simpática... digamos ja.... saludos!
ResponderEliminarJLO:
ResponderEliminarno siquiera los riquísimos tienen en casa un salón tal alto como para instalarla...
:)
Salu2.