Esta pieza ha supuesto para mí toda una revelación conceptual. La amplia gama coloracional me sumerge en un territorio primitival donde el sujeto humanal y dudacional se asemeja a la divinidad. Me encuentro en el punto astronomical del principio de los tiempos. La metáfora vival. ¿Qué hay tras la tela sutil y engañosal de la existencia? ¿La nada o el todo? ¿La ilusión o la certidumbre? ¿El bien o el mal? ¿La vida o la revida? ¿La muerte o la remuerte? La metáfora cortinal me impele a la experiencia soñal y despertal.
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| Belén Rodríguez La linea de Karman |


Quédate en lo onírico y no te dé en pensar o en buscar explicaciones. Pero recuerda que lo onírico nos acompaña despiertos también. O te dice o no te dice. Te has levantado salvaje. Apacigua el insinto mordaz.
ResponderEliminarFáckel:
Eliminarsí, he querido ser cáustico porque este tipo de "obras" (me resisto a considerarlas arte) me parecen una soberana tontería e incluso un insulto.
Evidentemente, nadie me obliga a ver la exposición. Siempre me queda la duda de si yo seré el "raro" y "paleto" que desprecia lo que no entiende...
Una cortina gigante pintada para representar la atmósfera hasta esa frontera llamada de Karman. ¿Y...?
Salu2.
No sé, no sé... La encimera de mi cocina está más limpia.
ResponderEliminarSaludos.
Cayetano:
Eliminar¡lo cierto es que tengo que lavar las cortinas, pero me da pereza! ¡Menos mal que no son tan grandes como las de esta señora Belén!
Salu2.
El ¡nada! ya lo tienes, quédate con el todo.
ResponderEliminarSaluditos.
Conchi:
ResponderEliminarsí, mejor todo que nada.
Salu2.