jueves, 25 de julio de 2013

Condolencias

Fotografía de Diego Morales
Ante una desgracia como la del accidente de tren de Santigo de Compostela, se queda uno sin palabras.
¡Ojalá los supervivientes y los familiares afectados puedan recuperarse poco a poco del dolor!

12 comentarios:

una pez payaso dijo...


Con ellos

Un saludo de fuerza 10

Glup!

John Charles Clochard. dijo...

Es difícil ponerse en la piel de cualquiera de los familiares. Es tan grande el sentimiento de fragilidad. FUERZA Y MUCHOS ÁNIMOS PARA TODOS ELLOS.

Salud.

Dyhego dijo...

Pececita:
Me he quedado de piedra al enterarme de la triste noticia.
Espero que los supervivientes saquen fuerzas para sobrellevar tamaña carga de dolor.
Salu2 de fuerza 10.

Dyhego dijo...

Clochard:
Tú lo has dicho: es difícil ponerse en la piel de los afectados.
¡Ojalá consigan recuperarse!
Salu2 entristeci2.

JOSE MANUEL IGLESIAS RIVEIRO dijo...

Uno no sabe muchas veces que podría hacer y decir para solidarizarse con el dolor de la gente afectada.
Un fuerte abrazo para todos.

Raraher dijo...

Fue un terrible y doloroso suceso y sobre todo cuando pasa tan cerca de donde vive uno.
Lo que más me duele, es según lo que publica la prensa de aquí al parecer el maquinista se jactaba en su Facebook de que en algunas ocasiones circulaba a 200 kilómetros por hora y exclamaba que era una gozada hacer saltar los radares.
Que tristeza

MARÍA LUISA ARNAIZ dijo...

Mi madre perdió a su único hermano en 1944; fue en un accidente de tren, ocurrido en Arévalo y silenciado por Franco.
Me uno al llanto de tantas familias.

Dyhego dijo...

¡Es tan difícil hallar la palabra adecuada que anime y transmita nuestra simpatía!
Salu2, Jmir.

Dyhego dijo...

Raraher:
¡Ojalá se descubran las causas, objetivamente!
Salu2 apena2.

Dyhego dijo...

Triste dolor, Mª Luisa. A la pérdida del ser querido, le negación mezquina del régimen.
Salu2 empáticos.

LA ZARZAMORA dijo...

Mucho me temo que aunque la vida siga, no se acaben de recomponer ya nunca.
Bizz, murcianico.

Dyhego dijo...

Zarzamora:
Desde luego que el dolor nunca desaparecerá. Vivir con él y seguir adelante, es lo único que se puede y debe hacer.
Salu2 tristes.