viernes, 4 de diciembre de 2009

Negrura

Fotografía de Diego Morales



CIUDAD SIN SUEÑO (NOCTURNO DEL BROOKLYN BRIDGE)
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas. Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Hay un muerto en el cementerio más lejano que se queja tres años porque tiene un paisaje seco en la rodilla; y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase.
No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas. Pero no hay olvido, ni sueño: carne viva. Los besos atan las bocas en una maraña de venas recientes y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.
Un día los caballos vivirán en las tabernas y las hormigas furiosas atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.
Otro día veremos la resurrección de las mariposas disecadas y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero, a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato, hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan, donde espera la dentadura del oso, donde espera la mano momificada del niño y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul.
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie. Pero si alguien cierra los ojos, ¡azotadlo, hijos míos, azotadlo!
Haya un panorama de ojos abiertos y amargas llagas encendidas.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie. Ya lo he dicho. No duerme nadie. Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes, abrid los escotillones para que vea bajo la luna las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.

Federico García Lorca, 1929-1930

8 comentarios:

maile dijo...

No hace mucho recordé a Calderón y La vida es sueño, y alguien me aconsejó soñar despierta si durmiendo no podía.
No parece que Nueva York inspirara a Lorca sueños demasiado esperanzadores.

Que tenga un buen día mi señor Dyhego.

Voice dijo...

Oscuro, panorama fuerte, pero siempre un punto de confianza.

beso.

Dyhego dijo...

MAILE Y VOICE:
Este poema siempre me ha puesto los pelos de punta y, morboso yo, me gusta releerlo.

Salu2 y feliz puentazo

tecla dijo...

Esta poesía de Lorca de la serie poeta en Nueva York es la que más me ha impactado a lo largo de mi vida.
Gracias por publicarla Dyhego.

Dyhego dijo...

TECLA:
¡Andas perdida!
A í me pasa lo mismo con este poema.
Salu2.

Rosna dijo...

Dolor , depresión , desánimo , injusta sociedad descubierta por el poeta en estas tierras , un poema con muchas metáforas .
Pero el dolor siempre aparece pintado con belleza en las letras que nos deja Lorca .
Un abrazo apretadito desde aquí hasta ahí .
Rosna

Olga B. dijo...

YO me quedo con el Lorca del Romancero, tan aplaudido, tan imitado, tan denostado... creo que incluso él quiso tomar distancia y demostrar que a moderno no le ganaba nadie. Y es cierto. Tiene el don y punto, el don oscuro, le pese a quien le pese, que todavía parece que continúa pesando. Pero ahí están sus versos, que durarán más que las polémicas.
Qué gusto encontrárlos, siempre.
Saludos.

Dyhego dijo...

ROSNA Y OLGA:
Gracias a ambas.
Salu2