viernes, 4 de diciembre de 2015

La principal función docente

Fotografía de Diego Morales
Maria Salomea Skłodowska-Curie
Varsovia - Polonia

Ahora que el ínclito José Antonio Marina se dedica, cual un nuevo Juan Jacobo Rousseau, a explicarnos cómo debe ser un profesor hecho y derecho, me gustaría sugerirle que en su libro blanco sobre la función docente, no olvide glosar precisamente la principal y fundamental función de un docente, que no es otra que la de "ESPERAR".
El profesor no hace otra cosa que esperar.
Esperar a que los alumnos entren en clase (lo que les lleva no menos de 5').
Esperar a que se callen
Esperar a que saquen el material escolar (si es que lo tienen o no se les ha olvidado).
Esperar a que se callen.
Esperar a que hagan los deberes, o los terminen, o los entreguen.
Esperar a que se callen.
Esperar a que se callen.
Esperar a que se callen.
Esperar a que se callen.
Esperar.

12 comentarios:

karin rosenkranz dijo...

Dulce espera....

Tracy dijo...

Brillante tu entrada.

Naranjito dijo...

Entonces ¿un Maestro es un licenciado en Técnicas de Esperamiento? Joé ¡que paciencia!
Un abrazo.

Dyhego dijo...

Naranjito:
jajaja, tú lo has dicho, licenciado en Esperamiento, Esperanza, Desesperanza y Caridad...

Dyhego dijo...

Gracias, Tracy.

Dyhego dijo...

Karin:
siempre esperando.

tecla dijo...

El maestro ama a sus alumnos y les da siempre lo mejor de sí mismo.
¿Quién fue aquel que dijo ama y haz lo que quieras?
Este señor no tiene la menor idea de lo que es la entrega, y por ahí empieza todo.
¿La sociedad y quienes la administran no tienen ninguna responsabilidad en todo cuanto pasa?
¿Abandona la sociedad a sus profesores en manos de los demagogos?
"Qué buen vasallo si hobiera un buen señor"

Dyhego dijo...

Tecla:
los pedagogos se han convertido en demagogos y se empeñan en plantear teorías absurdas.

K dijo...

Paciencia.

Dyhego dijo...

Pero, K, ¿paciencia el cuadrado o al cubo?
:)

LA ZARZAMORA dijo...

Y quien espera, desespera...

Bizz parfois jusqu´à raz le pompon, murcianico.

Dyhego dijo...

Zarzamora:
¡qué paciencia hay que tener!
Me encantan conocer expresiones familiares nuevas, merci.
Salu2 pomponniers.