viernes, 22 de febrero de 2013

Haruki Murakami

Fotografía de Diego Morales


            “Personas que dominen la técnica de patear testículos, como Aomame, seguro que se pueden contar con los dedos de una mano. Cada día estudiaba diferentes modelos de patadas, y no faltaba el entrenamiento práctico. Lo más importante al dar una patada en los testículos es eliminar todo sentimiento de duda. Hay que atacar de súbito la parte más frágil del oponente, despiadadamente y con ferocidad. Como cuando Hitler, haciendo caso omiso de la declaración de neutralidad de Holanda y Bélgica e invadiendo estos países, desveló los puntos débiles de la Línea Maginot y no le resultó difícil conseguir que Francia capitulara. No se puede vacilar. Un titubeo momentáneo  puede resultar fatal.
            De manera general podríamos decir que, excepto ése, apenas hay métodos para que una mujer venza a un hombre de mayor estatura y con más fuerza en un combate de uno contra uno. Aomame estaba plenamente convencida. Esa porción de cuerpo es el punto más débil que posee –o que lleva colgando- ese ser vivo llamado hombre. Y en la mayoría de los casos no estaba protegida de manera eficaz. Sería una pena desaprovechar tal ventaja”.

“1Q84” Haruki Murakami. 1ª edición febrero 2011. Tusquets.
Capítulo 11. Aomame. El cuerpo es el templo del ser humano. Página 172.

Éste es un fragmento murakamiano en estado puro. Lenguaje sencillo, historias que no dejan indiferente, ironía, personajes decididos, humor, realidad, fantasía, crudeza, sorpresa...

8 comentarios:

Hostal mi loli dijo...



Tendré que leerlo, parece que me va a gustar, y así aprenderé a defenderme con una buena patada jajajaja . Abrazos, nada de patadas para ti.

Dyhego dijo...

Loli:
Debería ser de obligada lectura para todas las mujeres.
Salu2.

tecla dijo...

Pues fíjate tu, que leí este libro al principio de salir.
Pero no recordaba este pasaje.
El que más me impactó, fue el del alfiler clavado en la nuca.
Las mujeres están para temerlas y los hombres no se han enterado.
Estate vigilante Dyhego, mira que tu vales mucho.
Y no quiero perderte.

Dyhego dijo...

Tecla:
Es que Murakamia es tan denso que es imposible acordarse de tantos pasajes interesantes.
Estaré con los ojos bien abiertos, jajaja.
Salu2 murakamianos.

amoristad dijo...

Patada en los bemoles,para todo bestia,insensible e inhumano que pretenda utilizar su masa corporal y su falta de inteligencia para agredir a una mujer o cualquier ser humano indefenso.SigloXXI...
Un abrazo fuerte!!

Dyhego dijo...

Amoristad:
¡Efectivamente!
Salu2.

LA ZARZAMORA dijo...

No se nota NADA que te gusta Murakami,, pero NADA eh?...

:P

Bizz, Diego.

Dyhego dijo...

Zarzamora:
El otro día me pasaron un libro de Murakami en francés, aún no traducido al español: "Underground". Lo tengo en el kindle para leerlo en cuanto acabe con "Baila, baila, baila".
Se nota, se siente, Murakami está presente, jejeje.
Salu2 nipones.