¡Vaya un veranito que estamos sufriendo!
¿A que apetece un trago de agua fresquica, suave y reparadora?
Tenía yo muchas ganas de comprarme una botija y mira por donde que he ido a comprármela a Tarragona.
Hemos pasado unos días por allá. Conocimos a un alfarero de un pueblo llamado La Galera, cerca de Amposta, y cada cual se compró una cerámica. Nos vinimos tan cargados de tiestos que casi a punto estuvimos de tirar las maletas con la ropa porque estorbaban...
¡Refrésquense, por favor!