miércoles, 16 de septiembre de 2020

Mascarillas y libertades.



Hay quien piensa que la obligación de llevar mascarilla para evitar contagios es un atentado contra la libertad.
Supongo que el descontento, el miedo y el exceso de información-desinformación, entre otros factores, se resuman en la mascarilla.
Yo no me considero menos libre que antes. Quiero creer que más protegido y más cívico.
No obstante, considero un atentando gravísimo contra nuestra libertad el que nuestros datos personales estén en manos de no se sabe quién (además del Gobierno). Todos mis movimientos diarios están grabados y "alguien" sabe cuánto dinero he sacado del cajero, en qué me lo he gastado, dónde he repostado gasolina, qué ciudades he visitado, a qué médicos he ido, qué páginas he visitado de internet, cuántos wpp he enviado...
¿No es para inquietarse?
Llevar una máscara para evitar infecciones no es lo peor, desde luego.

9 comentarios:

Fackel dijo...

Lo de la mascarilla es absolutamente nuevo. Pienso que los que más se quejan de ella y de que se les limite ciertas conductas son los menos partidarios de la libertad. Porque libertad-derecho y responsabilidad-deber van de la mano si piensas no solo en tu ombligo sino en el bien colectivo. Además ya vemos en los grupos de protesta ruidosa en otros países e incluso aquí, qué ralea de gente hay detrás, con qué oportunismo atroz usa las duras e inciertas circunstancias que vivimos.

En lo de control...Bien sabes que viene de décadas, que entre todo tipo de estamentos de poder -gobiernos, grandes empresas, bancos, administración en cualquier nivel y en general, etc.- ya nos tienen pillados con ayuda de las tecnologías y saben de nuestros movimientos. El mismo móvil ya nos delata por el día y por la noche. Nada que nos sorprenda, otra cosa es que nos cabree. Lo que hay que exigir es que se regule con claridad y se mantenga la confidencialidad...aunque dudo que se cumpla al cien por cien, o al cincuenta, yo qué sé. Son los tiempos y cada cual debe saber cómo obrar porque 1984 estuvo hace mucho aquí y Gran hermano somos todos en cierta medida.

JLO dijo...

Si no lo obligan no lo hace nadie. Funcionamos con castigos. La gente en esencia es mala.

Vigilados o no hay que ser en algo felices. Saludos

Pitt Tristán dijo...

Las protestas son el pan nuestro de cada día, detrás de ellas, sdemás de ciertas razones, se encuentra la frustración que arrastramos en una sociedad que no nos gusta pero que mantenemos con nuestra propia actitud. Otra cosa es que pidamos cosas que entre sí son antagónicas como, por ejemplo, querer mucha libertad y mucha seguridad. Hay que elegir, por lo menos, el porcentaje porque las dos cosas a la vez al cien por cien es imposible.

Saludos.

VENTANA DE FOTO dijo...

A nadie nos gusta ir con mascarilla por la calle, agobia mucho con el calor. Sin embargo estoy concienciada a llevarla, por cuestión de seguridad.

Besos

A Casa Madeira dijo...

Ficar em casa ainda é o melhor nestes tempos
mas como não dá para ficar sempre em casa o melhor
é usar a máscara mesmo com todos os incomodos que ela apresenta.

Obrigada pela sua presença lá na casa e apreciar meu pequeno jardim.
Continuação de uma boa semana.
Abraços
janicce.

Noelplebeyo dijo...

estamos destinados al control absoluto

el capitalismo así lo impone

saludos

Megy Maia dijo...

Boa noite Dyhego!
Eu uso máscara!
Mas, mesmo tendo todos os cuidados por vezes uso de maneira errónea.
Que em breve tudo mude para melhor!
Que Deus nos devolva o nosso voar!
A nossa pura liberdade!🌺🌼🌻
Megy Maia🌈

Alís dijo...

Hoy tuve que salir a buscar a mis hijas a casa de su padre. Cuando en el aparcamiento de casa me subí al coche, como siempre puse el móvil en su soporte y encendí el motor. En cuanto lo hice se iluminó la pantalla de móvil, con un aviso de una aplicación de rutas que yo no descargué (supongo que vino incorporada en la última actualización) que me informaba que estaba a una distancia de 4 minutos de determinada dirección. ¡¡Era la dirección a la que me dirigía!!

Me entró un miedo atroz.

Besos

LA ZARZAMORA dijo...

Vivimos desde hace años ya una "infopandemia".
¿Si los gobiernos no confían en los ciudadanos y la responsabilidad ciudadana cómo estos pueden confiar en ellos?
Y así es desde el inicio de los tiempos.
Ni unos ni otros son de fiar. Y es muy triste esa cruel realidad.

Bizz responsables, murcianico.