lunes, 2 de marzo de 2015

La monja atrevida de "Los duendes de la camarilla" de Benito Pérez Galdós

Fotografía de Diego Morales
Montaje. Cuadro expuesto en la Casa del Greco de Toledo - España
Ignoro tanto el nombre del cuadro como el del pintor. Lo siento...

“Ciega de aquel furor que me acometió como una instigación del demonio, dejé en el suelo la bandeja vacía, metí la mano bajo el escapulario, saqué un alfiler muy gordo y largo, de cabeza negra, que llevar conmigo solía, y cogiéndolo con disimulo, y llegándome bonitamente al fraile, se lo clavé en la nalga con presteza y saña, metiéndoselo hasta la cabeza… Hija, el grito que soltó Su Paternidad, y el respingo que dio, saltando del banco y echándose mano a la parte dolorida fueron tales, que al primer momento todas las monjas soltaron la risa… Bufaba el fraile; yo salí huyendo avergonzada, y aquello fue un escándalo, una tragedia… Luego me contaron que el Rey se había reído, y consolaba al Padre diciéndole que el alfilerazo no había sido más que una broma, y que sin duda mi intención no fue irme tan a fondo… [...] En esto me llamó Patrocinio a su celda y hablamos lo que voy a contarte: “Yo me someto a todo lo que Su Caridad determine –le dije-, menos a que me lleven a una casa de Orates, pues aunque parezca loca no lo soy. El clavarle el alfiler al Padre confesor fue una travesura… Él nos había dicho que el dolor es muy bueno y que debe regocijarnos. Tuve la mala idea de causarle dolor para que se regocijara… Pero no volveré a jugar con alfileres; yo se lo prometo a Su Caridad”.

"Los duendes de la camarilla". Benito Pérez Galdós. Episodio 33º.

Lo que me he podido reír con la travesura de esta monja...
A veces, cuando menos esperas, se encuentra uno con párrafos malignamente mordaces y encantadoramente malévolos. La carcajada está servida.
Este Galdós, cuando más lo leo, más me gusta.

10 comentarios:

Las Gemelas del Sur dijo...

Sabía lo de los pellizcos de monja, pero esta monja ha hecho otra versión más hiriente.

Besotes de cura sana.

Liliana G. dijo...

Menuda travesura la de la monja, cómo le debe haber quedado la retaguardia al fraile, jajajaja Es innegable que Galdós es un grande...

Un placer, volver y encontrarte Dyhego, como te contesté en mi blog, motivos varios me alejaron un poco de la pantalla, espero poder seguir el ritmo ahora que publico también en "feisbuk".

Un abrazo fenomenal.

Dyhego dijo...

Gemelas:
Esta vez el castigo de la monja ha sido adecuado y excusable, jejejeje.
Salu2 imperdibles.

Dyhego dijo...

Liliana:
Me alegra mucho tu vuelta y confío en que todo va perfectamente.
Me abrí hace poco un "feisbuc" pero sólo lo utilizo para chatear con mi hijo y ver las fotos que cuelga. No le doy uso porque no me gusta.

En cuanto a la monja, le dió medicina al fraile, jajaja. ¿No dice el susodicho que es agradable sufrir...? pues toma sufrimiento, jajaja.

Salu2 y cariños.

LA ZARZAMORA dijo...

Este era otro de esos frailes que no sabían ni saben predicar con el ejemplo...
;)

Bizz de péché, murcianico.

Dyhego dijo...

Zarzamora:
¿No decía el cura que sufrir es bueno...? ¡Pues toma del frasco, Carrasco, jajajaja!
Salu2 sin alfileres.

Carlos de la Parra dijo...

Los religiosos viven entre permanente contradicción por sus sofismas.

Dyhego dijo...

Nunca he entendido esa manía de exaltar el sufrimiento.
Le estuvo bien merecido al cura, aunque fuera en la ficción, jajaja.
Salu2 laicos, Carlos.

Manuel dijo...

Ja ja ja

Dyhego dijo...

Manuel:
Hizo bien la monja, jajaja.
Salu2 sin alfileres.