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lunes, 13 de junio de 2022

Escondite.

Fotografía de Diego Morales.

 ¡Ronda, ronda,
el que no se haya escondido
que se esconda
que
ya
voy!

10 comentarios:

  1. Hola, Dyhego.

    Esa mecedora parece contar muchas historias a la vez. Cuántos pensamientos y análisis. Cuánta imaginación acunando el sopor que lleva al sueño. Cuánta vida.
    Saludos.

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  2. Y fue. De Ir y de Ser. Riqueza de nuestra lengua. ¿Te das cuenta de cuánto hay detrás? Es lo interesante del escondite, que es dinámico y no cría telarañas.

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  3. Ahí no, que no tiene aire acondicionado.

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  4. Es un lindo gatito???
    Si si es un lindo gatito....

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  5. Ana:
    las mecedoras son sitios ideales para leer, charlar y echar un sueñecito. También para los gatos, jajaja.
    Salu2.

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  6. Fáckel:
    el escondite es un juego que siempre fascina a los niños. Quizás porque consiguen perder de vista a los padres sabiendo que siguen ahí...
    Me ha recordado la inocencia de los peques, que se tapan los ojos y creen que ya se han escondido...
    Salu2.

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  7. Matías:
    muy necesario en estos tiempos, sin duda.
    Salu2.

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  8. Carlos:
    en este caso una gata, y ya entradita en años.
    Salu2.

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  9. Frodo:
    como los niños cuando juegan, que también se dejan el pie a la vista...
    Salu2.

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Tu comentario es una estrella fugaz: refulgente en la noche, permanente en mi recuerdo.