Como ya quedan pocos elefantes y parece ser que hay abundancia de cebras (en las sabanas no sé pero en las calles de la ciudades las hay a miles...), se me ocurre que, para que los monarcas desocupados no las cacen, podríamos colocar por aquí y por allá alguna de plástico para que haga bonito y no se extingan...
Zarzamora: ¡Según ellos, siempre están trabajando sirvindo a la patria y a la sociedad...! Yo también sé servir a la patria volando en aviones privados de aquí para allá, jajajaja. Salu2 con bourbon...
Jajajajajjjajja. Eres estupendo.
ResponderEliminarYo preferiría que los de plástico fueran los reyes y los que se extinguieran también :D
ResponderEliminarBesicos, Dihego
Cuidado con no ponerlas en un paso de cebra, que estos Borbones tampoco saben conducir...
ResponderEliminarBesos, Dyhego.
Mmmmmm ...aunque los monarcas podrían sentarse más bien a descansar sobre esos nobles cactus :-))mientras observan las cebras .
ResponderEliminarSaludos selváticos
Gracias, Tecla:
ResponderEliminarLas visitas de incondicionales como tú (y el resto de blogueros) hacen que a aveces se me ocurra algo pasable...
Salu2 enteros.
Almalaire:
ResponderEliminar¡No te andas por las ramas, jajajajaja!
Salu2 sin plastificar, jajaja.
Zarzamora:
ResponderEliminar¡Según ellos, siempre están trabajando sirvindo a la patria y a la sociedad...! Yo también sé servir a la patria volando en aviones privados de aquí para allá, jajajaja.
Salu2 con bourbon...
Yuriko chan:
ResponderEliminar¡Menuda idea tan buena has tenido! Les mandaré un cojín de cactus para sus reales posaderas, jajajajaja!
Salu2 sin pinchas.