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lunes, 30 de abril de 2012

Cacerías en Botsuana

Fotografía de Diego Morales
Cebra de plástico
Como ya quedan pocos elefantes y parece ser que hay abundancia de cebras (en las sabanas no sé pero en las calles de la ciudades las hay a miles...), se me ocurre que, para que los monarcas desocupados no las cacen, podríamos colocar por aquí y por allá alguna de plástico para que haga bonito y no se extingan...

8 comentarios:

  1. Yo preferiría que los de plástico fueran los reyes y los que se extinguieran también :D


    Besicos, Dihego

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  2. Cuidado con no ponerlas en un paso de cebra, que estos Borbones tampoco saben conducir...

    Besos, Dyhego.

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  3. Mmmmmm ...aunque los monarcas podrían sentarse más bien a descansar sobre esos nobles cactus :-))mientras observan las cebras .
    Saludos selváticos

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  4. Gracias, Tecla:
    Las visitas de incondicionales como tú (y el resto de blogueros) hacen que a aveces se me ocurra algo pasable...
    Salu2 enteros.

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  5. Almalaire:
    ¡No te andas por las ramas, jajajajaja!
    Salu2 sin plastificar, jajaja.

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  6. Zarzamora:
    ¡Según ellos, siempre están trabajando sirvindo a la patria y a la sociedad...! Yo también sé servir a la patria volando en aviones privados de aquí para allá, jajajaja.
    Salu2 con bourbon...

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  7. Yuriko chan:
    ¡Menuda idea tan buena has tenido! Les mandaré un cojín de cactus para sus reales posaderas, jajajajaja!
    Salu2 sin pinchas.

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Tu comentario es una estrella fugaz: refulgente en la noche, permanente en mi recuerdo.